Ella
quiere criar a un hombre autosuficiente y sin prejuicios machistas.
En
muchas culturas y desde hace miles de años, se cree que la cocina es exclusiva
para las mujeres mientras que los hombres deben salir a conseguir el alimento.
Por fortuna, esta creencia ha ido cambiando poco a poco. Para las nuevas
generaciones, cocinar no es una actividad considerada del género femenino; al
contrario, cualquiera puede y debería saber preparar su propia comida.
Sin
embargo, aún hay un largo camino que recorrer para que esto sea una realidad
absoluta. En temas de matrimonio, la sociedad sigue esperando que la mujer sea
quien se encargue de la cocina, la limpieza y los hijos. Es por eso que muchas
veces, el hombre no aprende a realizar las actividades más básicas para
mantener en orden un hogar y por lo tanto, esperan casarse con alguien que las
realice siempre.
Por
fortuna, hay muchas madres que están tratando de acabar con esta «costumbre» y
están educando a sus hijos varones sin prejuicios de género. Una de tantas es
Renée Rogrigues; una mujer brasileña que busca liberar a su hijo de roles
estereotípicos e ideas machistas.
De
acuerdo con el medio O segredo Renée es una nutricionista y chef que radica en
São Paulo con Enzo, su hijo de 10 años. La mujer introdujo al niño al mundo de
la gastronomía desde que era muy pequeño y ahora es un experto.
«Crecía,
mirándome cocinar y probando mis preparaciones», comentó Renée.
Esta
madre trabajaba en un restaurante por lo que fue fácil acercar a su hijo a este
universo. Señaló que en cuanto Enzo empezó a caminar, lo soltó en la cocina y
el resto es historia. Desde los dos años podía tomar fruta del frutero a su
gusto, y guayabas y ciruelas del patio trasero; así como servirse su propia
agua. «A los 3 años ya fabricaba su propia leche, rompía los huevos para
prepararlos, separaba los ingredientes y aprendía a contar las medidas«, aseguró.
Es así
como Enzo, a muy temprana edad, comenzó a desarrollar sus habilidades
culinarias. Poco a poco, su madre le enseñó a manipular los alimentos y
preparar platillos adecuados a su edad. Su platillo favorito de preparar es la
tortilla con plátanos. Ahora, con 10 años, el niño inventa sus propias recetas
y le gusta explorar las mezclas de sabores y texturas.
Enzo
está muy orgulloso de su crecimiento y su capacidad gastronómica. Puede
preparar sus comidas favoritas él mismo sin necesidad de pedírselas a su madre,
quien por supuesto, lo asiste todo el tiempo.
«No se
puede vivir de comida enlatada. Aprender a cocinar es importante porque todos
deberían ser al menos un poco independientes», destacó Enzo.
Por su
parte, Renée cree que es muy importante que se deje a los niños desde pequeños
explorar en la cocina con el debido cuidado. De esta manera se familiarizan con
las cosas y poco a poco aprenden a ser autosuficientes. Así, en un futuro, no
necesitarán de nadie para comer bien. Además, también recomienda a los padres
dar una dieta balanceada y saludable a sus pequeños.
«Presente
este alimento en una variedad de formas. Un día cruda, un día poco cocida, un
día cortada en palitos, otro día en rodajas, pero el niño puede acceder a ella
y degustar cuando quiera», aconsejó.
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